Mi sorpresa fue grande cuando íbamos de picnic Hans y yop, cuando escuché en la radio de la inaguración de unas bancas por el Malecón viejo, con el fin de reactivar la zona. Inmediatamente, direccioné el carro por el Malecón y he de confesar que fue una agradable sorpresa.

Ésta es mi favorita, un árbol de plata enmarcado en un cuadro morado. Si bien no está frente al Ángel, y a la orilla del río de autos que corren por reforma; está justo en el lugar donde puedes contemplar un atardecer a la orilla del río Tamazula mientras se escucha cómo se despiden los animales del zoológico de un día más de vida. Además, está a unos cuantos pasos del parque que acabamos de descubrir mi pichirrin y yop.
Para los que o conocen mi Culiacán querido, aquí adjunto el link, que mi buen Silber escribió para Noroeste. http://www.noroeste.com.mx/publicaciones.php?id=529926


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